
La presidenta Claudia Sheinbaum evitó entrar en confrontación directa tras la carta de Andrés Manuel López Beltrán sobre su polémico viaje a Japón.
Sin mencionar al hijo del expresidente, reiteró que su convicción es ejercer el poder con humildad y sencillez, principios que, dijo, guían su gestión como mandataria.
“A nosotros nos juzga uno, el pueblo de México”, declaró cuando se le preguntó por el contenido del comunicado.
Aunque reconoció el derecho de cada servidor público a explicar sus acciones, Sheinbaum fue enfática al recordar que todos los funcionarios, independientemente del partido, deben rendirse al juicio popular.
La jefa del Ejecutivo federal optó por no defenderlo explícitamente, pero sí reiteró la importancia de la congruencia ética en el ejercicio del poder.
A su vez, dejó claro que su prioridad es mantener la confianza del pueblo como el verdadero tribunal de la política.
