
El diputado local Carlos Alejandro Bautista Tafolla pasó de confrontar al gobierno estatal por el asesinato de Carlos Manzo a dedicar un mensaje público de agradecimiento al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla por las obras realizadas en Uruapan.
El giro político ocurre después de meses de tensión por el caso del exalcalde asesinado y luego de que el propio legislador líder de “la sombreriza” revelara que sostuvo reuniones con agentes del Federal Bureau of Investigation (FBI) para entregar información relacionada con el crimen.
En entrevista con La Jornada, Bautista Tafolla reconoció que acudió a distintas agencias estadounidenses llevando “todo lo que tenía en sus manos” sobre el caso Manzo.
“Cada vez que yo creo que tengo algo, voy otra vez”, declaró sobre sus contactos con autoridades norteamericanas.
La revelación generó fuertes críticas dentro de sectores políticos y jurídicos de Michoacán, donde algunos interpretaron el acercamiento con agencias extranjeras como una forma de internacionalizar el conflicto político derivado del asesinato de Carlos Manzo y una señal de ruptura total con las instituciones locales.
Pese a ello, este fin de semana el legislador dejó atrás el tono de confrontación y lanzó un mensaje de reconocimiento hacia Bedolla.
“Muchas gracias gobernador por cumplir tu palabra”, escribió en sus redes sociales.
En el posicionamiento, Tafolla aseguró que sería “injusto” no reconocer que Uruapan ha sido el municipio más beneficiado en inversión e infraestructura durante la actual administración estatal.
El diputado destacó proyectos como el teleférico, carreteras, obras hidráulicas, infraestructura hospitalaria y rehabilitación de espacios públicos impulsados por el gobierno michoacano.
El contraste llamó la atención porque durante meses la Sombreriza mantuvo una narrativa de choque contra el oficialismo estatal a raíz del caso Manzo, mientras ahora el propio Bautista Tafolla terminó reconociendo públicamente al mandatario morenista.
Además, el legislador defendió recientemente la negativa de Grecia Quiroz para entregar el teléfono celular de Carlos Manzo a la Fiscalía, argumentando desconfianza hacia las instituciones locales: “Tratamos de tener confianza, pero otra cosa es ponerse de pechito para que te borren del mapa”.
Mientras el caso Manzo continúa escalando políticamente e incluso ya tocó oficinas estadounidenses, Tafolla pasó de la confrontación frontal a un tono conciliador con el mismo gobierno que meses atrás cuestionaba por el crimen del exalcalde uruapense.
