
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe ningún plazo de 60 días para que autoridades estadounidenses entreguen pruebas contra Rubén Rocha Moya y otros funcionarios señalados por fiscales de Nueva York.
La mandataria explicó que el procedimiento actualmente en curso no corresponde a un juicio formal de extradición, sino a una solicitud de detención provisional con fines de extradición.
“No hay plazo”, sostuvo durante su conferencia matutina.
Sheinbaum reiteró que la posición del gobierno mexicano sigue siendo la misma: hasta ahora Estados Unidos no ha presentado elementos probatorios suficientes que sustenten la solicitud enviada a México.
Incluso señaló que, de mantenerse esa condición, la petición de detención podría ser rechazada por las autoridades mexicanas.
Sin embargo, aclaró que Washington todavía tendría la posibilidad de iniciar posteriormente un procedimiento formal de extradición, donde sí estaría obligado a presentar pruebas y documentación adicional.
La presidenta detalló que, tras recibir la solicitud estadounidense, la Secretaría de Relaciones Exteriores consultó a la Fiscalía General de la República para evaluar el contenido del expediente.
Según explicó, la FGR concluyó inicialmente que no existían elementos suficientes, aunque abrió carpetas de investigación propias para revisar los señalamientos.
En la misma conferencia, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, rechazó que Rubén Rocha cuente con protección del gobierno federal.
Aseguró que la seguridad que mantiene corresponde a corporaciones estatales y no al Gabinete de Seguridad de la Federación.
El caso se originó después de que fiscales federales de Nueva York solicitaran la detención con fines de extradición de diez personas, entre ellas el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros exfuncionarios y políticos vinculados a Morena.
