
Miles de personas marcharon en Guadalajara para exigir agua potable y limpia, pero la movilización terminó con enfrentamientos entre manifestantes y policías frente a Casa Jalisco. La protesta ocurrió tras varios meses de denuncias por agua turbia y pestilente en la zona metropolitana.
El gobierno estatal atribuyó los disturbios a un grupo de choque de unas 400 personas. Reportó 28 policías heridos, dos de gravedad, 31 civiles atendidos y 39 detenidos; sin embargo, familiares contabilizaban más de 51 personas arrestadas.
Durante los enfrentamientos hubo gases lacrimógenos, lanzamiento de piedras y detenciones que, según el reporte, comenzaron a documentarse como presuntamente arbitrarias. Parte de los manifestantes se replegó a La Minerva, mientras otro contingente mantuvo la protesta pacífica en el centro de Guadalajara.
La Universidad de Guadalajara informó que tres de sus alumnos fueron detenidos y pidió esclarecer los hechos, garantizar su integridad y liberarlos. El Iteso expresó preocupación y llamó al diálogo, mientras Morena respaldó el reclamo ciudadano y también exigió la liberación de los arrestados.
