
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, obtuvo la reelección con 51.8% de los votos, frente al 48.2% de Flávio Bolsonaro, según resultados preliminares con casi todos los sufragios contabilizados. La victoria representa un hecho inédito desde 1989: ganó la segunda vuelta después de quedar en segundo lugar en la primera.
A sus 80 años, Lula consiguió un cuarto mandato y presentó su candidatura como una defensa de la democracia y la soberanía brasileña. El resultado también frena el avance regional de las fuerzas conservadoras, en un contexto de tensiones con el gobierno de Donald Trump.
Flávio Bolsonaro rechazó reconocer la derrota y anunció que buscará la anulación de los comicios. Cuestionó la ampliación de dos horas en el horario de votación, pese a que ambas campañas habían solicitado la medida. El candidato calificó la decisión como una “jugada sucia”.
El partido de Bolsonaro podrá solicitar una auditoría técnica o presentar una denuncia por presunto abuso de poder ante las autoridades electorales. Sin embargo, desde el regreso de Brasil a la democracia no se ha anulado una elección presidencial y, según una especialista citada en el reporte, no hubo una afluencia significativa de votantes después de las 17:00 horas.
