
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que hablará con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pero evitó reconocerlo como ganador de las elecciones del domingo. “Las elecciones fueron una desgracia para el pueblo brasileño”, declaró ante periodistas.
Trump aseguró que no intervino en el proceso electoral y afirmó que Lula le pidió mantenerse al margen. Sin embargo, días antes había calificado los comicios de fraudulentos y respaldado públicamente a Flávio Bolsonaro, quien perdió la contienda.
Tras la derrota, el senador Bolsonaro viajó a Miami con su familia, mientras enfrenta una investigación por presunta corrupción en Brasil. La Policía Federal brasileña le canceló sus pasaportes después de que incumpliera una orden judicial para entregarlos.
El resultado electoral representa un revés para la administración Trump, que buscaba estrechar la relación con la mayor economía de América Latina. El gobierno estadounidense anunció que concederá visados a Bolsonaro y sus familiares, aunque no ha precisado qué tipo de permisos recibirán.
