
De acuerdo con el Tercer Reporte de Jóvenes Oportunidad, realizado por YouthBuild México, el 55 % de los 15.6 millones de jóvenes ocupados (entre 15 y 29 años) laboran en condiciones precarias, careciendo de uno o más componentes de un trabajo decente.
Eso significa que 7.9 millones de jóvenes se encuentran en esta situación vulnerable.
El informe detalla que 4.7 millones de jóvenes carecen tanto de un salario suficiente como de seguro social, mientras que 1.8 millones no reciben un salario adecuado a pesar de contar con seguridad social, y 1.4 millones tienen un salario considerado suficiente, pero no están afiliados al seguro social.
El Estado de México, Jalisco y Puebla son las entidades que concentran el mayor número de jóvenes con empleos precarios.
Paradójicamente, los sectores que más empleo generan son los mismos que ofrecen las peores condiciones, ya que el 67 % de los sectores laborales no garantizan un ingreso suficiente.
Entre ellos destacan el comercio (22 %), la industria manufacturera (17 %) y la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca (16 %).
Además de los bajos salarios y la falta de seguridad social, el estudio revela que alrededor de cuatro millones de jóvenes tienen jornadas laborales excesivas, superando las 48 horas semanales estipuladas por la Ley Federal del Trabajo.
La situación afecta principalmente a aquellos sin estudios superiores, representando el 75 % de los jóvenes con estas jornadas.
El informe de YouthBuild México subraya que las desventajas en el mercado laboral están intrínsecamente ligadas a barreras estructurales como la pobreza, que afecta a 11.1 millones de jóvenes, y las limitaciones en el acceso a la educación.
Solo el 56 % de los jóvenes en edad de cursar la Educación Media Superior lo hacen, dejando a 510 mil en rezago educativo, lo que limita sus oportunidades laborales.
