
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, y la Organización Internacional del Trabajo, al menos 3.7 millones de niños y adolescentes mexicanos menores de 17 años están involucrados en el trabajo infantil, lo que equivale al 13.1 % de la población de 5 a 17 años.
El estudio, divulgado en octubre, revela que el 10.8 % de esos menores tiene entre 5 y 9 años, el 40.4 % entre 10 y 14 años y casi la mitad, 48.8 %, se encuentra en el rango de 15 a 17 años.
Además de que 1.1 millones de niños y adolescentes que trabajan han abandonado el sistema educativo, situación que se agrava en áreas rurales.
Las razones más comunes que llevan a esos menores a no asistir a la escuela incluyen la falta de interés o aptitud (47.8 %), trabajos remunerados o ayudar en negocios familiares (17.8 %) y la falta de recursos económicos (10.1 %).
En el caso de las niñas, la falta de recursos se posiciona como la segunda causa más frecuente.
El documento señala que los estados más afectados por la problemática son Guerrero, Oaxaca, Yucatán, Aguascalientes y Zacatecas, mientras que Nuevo León y Colima presentan las cifras más bajas de trabajo infantil.
Al concluir la educación primaria y secundaria, muchos menores se ven forzados a abandonar sus estudios para contribuir a las laboras familiares o ingresar al mercado laboral.
