
El príncipe Andrés de York, hermano del rey Carlos III del Reino Unido, fue detenido por autoridades británicas en el marco de las investigaciones relacionadas con la red de tráfico sexual de menores vinculada al financista Jeffrey Epstein, informaron fuentes oficiales y medios internacionales.
La detención se produjo después de que nuevos documentos y testimonios aportados en el caso señalaban posibles vínculos de Andrés con actividades desarrolladas por Epstein y su entorno, lo que motivó a las autoridades a emitir y ejecutar una orden de detención con base en legislación vigente.
Andrés, hijo de la reina Isabel II y miembro de la familia real británica, ha estado bajo escrutinio público desde hace años por su relación con Epstein, incluso tras negar repetidamente participación en conductas delictivas. Su detención marca un giro significativo en la investigación, al implicar a un miembro de la realeza en un caso de dimensión internacional.
La Casa Real británica no ha emitido un pronunciamiento oficial en torno al arresto, aunque se espera que en las próximas horas se dé a conocer una postura institucional al respecto.
Autoridades judiciales han indicado que la detención se realizó conforme a derecho y que el proceso de investigación seguirá su curso, con respeto a las garantías procesales del detenido.
Este hecho ha generado gran impacto mediático y político, dado el perfil del detenido y la atención global que ha tenido el caso Epstein, que ha involucrado a múltiples figuras públicas de alto perfil en distintos países.
