
Treinta de los 37 narcotraficantes trasladados por México a Estados Unidos podrían enfrentar condenas de cadena perpetua en cortes federales, de acuerdo con información del Departamento de Justicia estadounidense.
La mayoría de los casos están vinculados con delitos considerados de máxima gravedad.
Los cargos incluyen narcotráfico a gran escala, narcoterrorismo, tráfico de armas y lavado de dinero, lo que coloca a los acusados en un escenario judicial con sanciones severas y procesos de alto impacto.
Entre los trasladados figuran operadores de alto nivel de distintos cárteles, así como responsables financieros y logísticos de estructuras criminales transnacionales, lo que refuerza la dimensión estratégica de los juicios en curso.
La entrega de los reos forma parte de los mecanismos de cooperación bilateral entre México y Estados Unidos, aunque el alcance de las posibles sentencias ha reavivado el debate sobre justicia, seguridad y soberanía.
