
Las diferencias internas en Morena volvieron a quedar expuestas durante la concentración encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en Morelia, donde el senador Raúl Morón Orozco evitó saludar públicamente al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
El legislador llegó tarde al evento realizado en Plaza Valladolid y terminó sentado a varios lugares del mandatario estatal, sin que existiera contacto entre ambos frente a la militancia morenista.
“Yo llegué tarde, ustedes vieron”, justificó Morón al ser cuestionado sobre el desaire.
El senador arribó más de media hora después del inicio previsto y parte de su equipo incluso quedó fuera del área principal debido a la saturación de espacios reservados para funcionarios y liderazgos políticos.
Aunque negó tener diferencias personales con Bedolla, la escena volvió a alimentar las versiones sobre la fractura interna entre ambos grupos rumbo a la sucesión estatal de 2027.
Durante el acto, Morón fue invitado por integrantes del Ballet Folclórico a participar en un jarabe de Tierra Caliente. Aunque inicialmente se resistió, terminó bailando frente a los asistentes.
En paralelo, el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González, lanzó un mensaje que fue interpretado como respuesta a presiones internas dentro del partido.
“La unidad no se construye desconociendo a la dirigencia”, afirmó.
Mora recordó que la actual dirigencia estatal fue electa por el Consejo Estatal y advirtió que ignorar esa decisión equivaldría a desconocer los acuerdos internos del movimiento.
Las declaraciones ocurren mientras distintos grupos morenistas intensifican la disputa política rumbo a la definición de candidaturas para 2027.
