
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aprovechó el acto morenista realizado en Plaza Valladolid para mandar uno de sus mensajes más duros rumbo a la sucesión estatal de 2027: en Michoacán, dijo, no deben tener cabida perfiles vinculados con corrupción o delincuencia organizada.
Durante la concentración por los dos años del triunfo presidencial de Claudia Sheinbaum, el mandatario defendió la reciente reforma electoral aprobada en el estado y aseguró que uno de sus objetivos centrales es blindar las elecciones frente a intereses criminales.
“No queremos candidatos corruptos, de dudosa procedencia ni relacionados con la delincuencia organizada”, lanzó.
Bedolla sostuvo que la nueva legislación permitirá impedir candidaturas de deudores alimentarios y abrirá la puerta para anular elecciones donde se compruebe intervención del crimen organizado.
“Queremos elecciones limpias”, afirmó.
El posicionamiento ocurre en medio del arranque anticipado de la disputa política dentro y fuera de Morena rumbo a la renovación de la gubernatura.
Sin mencionar nombres, el mandatario también arremetió contra sectores de oposición y perfiles que, dijo, buscan respaldo en Estados Unidos para atacar al movimiento obradorista.
“Van a Estados Unidos a buscar ser testigos protegidos”, declaró.
Además, llamó a cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que Morena enfrenta nuevamente intentos por debilitar el proyecto de la Cuarta Transformación.
“Estamos aquí para enfrentar a los que quieren hacer fraude electoral”, expresó.
El gobernador defendió además que su administración ha logrado mantener estabilidad financiera sin contratar deuda pública y sostuvo que Michoacán atraviesa una etapa distinta frente a gobiernos anteriores.
