
Un caso de extrema crueldad animal provocó indignación entre colectivos y rescatistas luego de que ocho perros fueran localizados dentro de un pozo en las inmediaciones del Manantial de Sapas.
De acuerdo con reportes ciudadanos, los animales habrían sido arrojados vivos al depósito de agua. Seis murieron y sólo dos lograron sobrevivir tras varias horas atrapados.
El hallazgo ocurrió cuando un joven escuchó ladridos y movimientos provenientes del fondo del pozo. Al acercarse, descubrió a los perros y comenzó maniobras improvisadas para intentar rescatarlos.
Uno de los canes fue sacado por el propio ciudadano, mientras que el segundo permaneció dentro hasta la llegada de elementos de Bomberos y Protección Civil Municipal, quienes lograron extraerlo con vida.
La activista y rescatista independiente Kathy Arguello calificó el hecho como un acto de brutalidad y adelantó que presentará una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán para exigir que el caso sea investigado.
Tras difundirse imágenes del rescate, organizaciones animalistas y abogados defensores de derechos animales exigieron aplicar la legislación vigente contra maltrato animal y evitar que el caso quede impune.
Colectivos señalaron además que este tipo de agresiones reflejan patrones de violencia social que pueden escalar cuando no existen sanciones legales ni seguimiento institucional.
