
La violencia contra niñas, niños y adolescentes en Morelia mantiene presión sobre las instituciones, con cerca de 30 casos de alta gravedad actualmente en proceso judicial, relacionados con agresiones, negligencia y delitos que comprometen su integridad.
Del total, entre 7 y 8 expedientes corresponden a abuso sexual infantil, mientras que otros han sido turnados a la Fiscalía General del Estado al detectarse posibles conductas delictivas que requieren investigación penal.
El DIF Morelia reporta un total de 184 asuntos en tribunales. Aunque una parte corresponde a pensión alimenticia, existe un número relevante de casos vinculados directamente con violencia hacia menores, lo que refleja una problemática persistente.
Las intervenciones se activan a partir de denuncias ciudadanas y reportes en redes sociales, lo que detona protocolos que incluyen visitas domiciliarias, evaluaciones psicológicas y análisis del entorno familiar.
Con base en estos diagnósticos, las autoridades determinan si los menores permanecen con sus familias o son canalizados a resguardo institucional, dependiendo del nivel de riesgo detectado.
Las zonas con mayor incidencia coinciden con áreas de alta complejidad social como Villas del Pedregal, Misión del Valle y La Aldea, donde además se han identificado más de 100 casos de trabajo infantil en espacios públicos.
