
El expresidente Enrique Peña Nieto fue fotografiado en agosto en Italia junto al empresario israelí Avishai Neriah, quien enfrenta una resolución judicial relacionada con un antiguo conflicto empresarial en el que se documentó una supuesta “inversión” de hasta 25 millones de dólares vinculada con el entonces presidente electo de México.
La resolución de un tribunal de Jerusalén no establece que Peña Nieto haya recibido dinero ni lo señala directamente por algún delito. Sin embargo, el documento arbitral describe pagos destinados a obtener acceso e influencia en los círculos de poder mexicanos durante su gobierno. Neriah y su exsocio Uri Ansbacher también hicieron negocios con dependencias mexicanas durante el sexenio peñista, incluido el sector de seguridad y tecnología de espionaje.
La fotografía adquiere relevancia porque ocurre mientras el empresario continúa enfrentando consecuencias judiciales en Israel. Además, investigaciones periodísticas han relacionado a Neriah con operaciones comerciales y contratos gubernamentales en México, incluido el entorno de Pegasus. El encuentro con Peña Nieto vuelve a colocar bajo escrutinio la relación entre el exmandatario y uno de los empresarios que construyeron negocios alrededor del poder durante su administración.
