
Felipe Calderón calificó como un intento de provocación la decapitación de su estatua en Los Pinos por manifestantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quienes protestaban por la extinción de Luz y Fuerza del Centro durante su gobierno.
“La estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quiénes son ellos, unos miserables”, declaró en entrevista con Ciro Gómez Leyva. También afirmó que México vive un “deterioro acelerado de la vida democrática” y cuestionó la protección de bienes y personas.
Calderón señaló que la estatua permaneció tirada más de un año tras caer por un árbol durante las lluvias y vientos, y sostuvo que el episodio busca desviar la atención de otros problemas nacionales. La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el hecho, postura que el expresidente consideró “un paso positivo”.
El exmandatario también criticó el ambiente de “intolerancia y polarización” y afirmó que la falta de consecuencias ante actos violentos puede favorecer que estos se repitan. La protesta ocurrió tras su participación en el Foro América Libre 2026.
