
Rusia aseguró haber recibido “alto y claro” el mensaje de Emmanuel Macron tras el lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental M51.3 desde el submarino nuclear francés Le Vigilant, frente a las costas de Finisterre. El proyectil fue lanzado sin carga nuclear.
El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, cuestionó la demostración militar y sostuvo que los problemas deben resolverse mediante el diálogo. “Consideramos que cualquier problema hay que solucionarlo a través del diálogo, no con lanzamientos demostrativos de misiles”, declaró.
Peskov también acusó a la Unión Europea de avanzar hacia la formación de un “bloque político-militar” y advirtió que Moscú adoptará las medidas necesarias para garantizar su seguridad nacional. Sus declaraciones se producen en medio de las tensiones entre Rusia y países europeos.
Macron defendió la capacidad nuclear francesa y afirmó: “Para ser libre, hay que ser temido. Y para ser temido, hay que ser poderoso”. El gobierno francés señaló que la prueba buscó comprobar la capacidad del submarino para emplear el M51 tras su mantenimiento y reparaciones.
