
La Cámara de Diputados estuvo a punto de estallar este lunes luego de que el legislador priista Carlos Gutiérrez Mancilla acusara directamente desde tribuna al morenista Leonel Godoy de ser “el asesino” del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
El señalamiento detonó gritos, empujones y un conato de bronca entre las bancadas del PRI y Morena durante la discusión de la reforma judicial en San Lázaro.
“Por la memoria de Carlos Manzo, por la memoria de los muertos del granadazo, ratifico cada una de mis palabras”, lanzó el priista mientras diputados morenistas subían al estrado para confrontarlo.
La tensión escaló cuando Leonel Godoy pidió la palabra por alusiones y exigió que el diputado del PRI abandonara la tribuna, pero Gutiérrez Mancilla se negó a retirarse.
Legisladores del tricolor rodearon a su compañero formando una especie de escudo, mientras diputados de Morena encabezados por el propio Godoy encaraban a gritos al bloque opositor.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, perdió momentáneamente el control de la sesión y tuvo que intervenir junto con coordinadores parlamentarios para evitar que la confrontación creciera.
El episodio ocurre apenas días después de que Leonel Godoy compareciera ante la Fiscalía General de Michoacán como testigo dentro de las investigaciones por el asesinato de Carlos Manzo, ocurrido en noviembre de 2025 durante un evento por Día de Muertos en Uruapan.
Las acusaciones contra Godoy han sido impulsadas principalmente por Grecia Quiroz y perfiles ligados al Movimiento del Sombrero, quienes sostienen que Manzo señaló públicamente al exgobernador antes de ser asesinado.
Godoy ha rechazado cualquier vínculo con el crimen, calificó las acusaciones como “infundadas” y advirtió que promoverá acciones legales una vez concluido el proceso electoral.
El choque político terminó convirtiendo el caso Manzo en un tema nacional y colocó el conflicto entre morenistas y oposición en el centro de la discusión legislativa federal.
