
La victoria de 3-0 sobre República Checa no solo aseguró el liderato del Grupo A para la Selección Mexicana, sino que amplió una marca histórica: el Tri sigue invicto en el estadio Ciudad de México cada vez que ha sido anfitrión de una Copa del Mundo.
Con el triunfo en el Mundial de 2026, el combinado dirigido por Javier Aguirre llegó a siete victorias y dos empates en el inmueble mundialista, una racha que comenzó hace más de cinco décadas.
En México 1970, el Tricolor empató con la Unión Soviética y después derrotó a El Salvador y Bélgica para avanzar por primera vez a la fase final de un Mundial.
Dieciséis años más tarde, en 1986, volvió a convertir el estadio en una fortaleza con triunfos sobre Bélgica e Irak, un empate frente a Paraguay y la inolvidable victoria sobre Bulgaria en octavos de final, impulsada por el histórico gol de tijera de Manuel Negrete.
Ahora, en Norteamérica 2026, México mantiene viva esa tradición tras vencer a Sudáfrica y a República Checa, consolidando al Coloso de Santa Úrsula como uno de los escenarios más favorables en la historia del Tricolor.
El siguiente reto también será en ese mismo escenario, donde la Selección buscará prolongar un invicto que ya forma parte de la memoria mundialista del futbol mexicano.
