
El dirigente estatal del Partido Acción Nacional, Carlos Quintana Martínez, admitió que no cuenta con elementos para sostener que en Michoacán exista un narcogobierno, pese a los señalamientos que ha dirigido contra gobiernos de Morena.
En conferencia de prensa, el panista aseguró que, de tener pruebas, él mismo acudiría a presentar una denuncia formal ante las autoridades.
“Si tuviera los elementos, yo mismo iba y ponía una denuncia”, declaró.
Aunque evitó acusaciones directas contra la administración estatal, Quintana insistió en que Morena ha permitido el crecimiento de la delincuencia organizada en distintas regiones del país.
El dirigente comparó la situación con el contexto de Sinaloa, entidad que enfrenta presión internacional tras investigaciones abiertas en Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre actores políticos y el crimen organizado.
Además, planteó la necesidad de impulsar reformas para retirar el registro a partidos políticos que mantengan relaciones con grupos criminales.
“Morena le está abriendo la puerta a la delincuencia organizada”, afirmó.
Sus declaraciones reflejan un tono más contenido en el señalamiento directo hacia Michoacán, aunque mantienen la línea crítica del PAN frente al desempeño del oficialismo en materia de seguridad.
