
El Congreso de Michoacán comenzó a mover reformas para fortalecer la atención a migrantes deportados o retornados desde Estados Unidos, ante el endurecimiento de la política migratoria y el posible incremento de repatriaciones en los próximos meses.
El dictamen, ya aprobado en comisión, modifica la Ley para la Atención y Protección de los Migrantes y sus Familias con el objetivo de crear mecanismos específicos de apoyo para personas que regresen al estado de manera voluntaria o forzada.
Legisladores reconocieron que miles de michoacanos podrían volver en condiciones críticas, muchos de ellos sin patrimonio, empleo ni redes inmediatas de apoyo.
“Con sólo lo que traen puesto”, advierte el análisis legislativo.
Entre las medidas planteadas aparece la creación de un registro estatal de migrantes retornados que permita identificar si fueron deportados, cuál era su experiencia laboral y qué habilidades adquirieron durante su estancia en Estados Unidos.
La intención es facilitar programas de empleo, capacitación y vinculación económica para evitar que las familias queden atrapadas en escenarios de vulnerabilidad.
La propuesta también contempla acompañamiento psicológico, apoyo educativo y atención cultural para personas afectadas por procesos migratorios y separación familiar.
En el Congreso existe preocupación por el impacto económico que una eventual ola de deportaciones podría generar en comunidades michoacanas históricamente sostenidas por remesas enviadas desde Estados Unidos.
El dictamen será turnado próximamente al Pleno para su discusión definitiva.
